El Molino de Pérez, un molino con vista al mar

El Molino de Pérez, único en sus tiempos, comenzó a funcionar en 1840 sobre las barrancas de Punta Gorda frente a Playa Honda, en el Parque Baroffio. Movido solamente con la fuerza del agua de un pequeño arroyo procesaba grandes volúmenes de trigo hasta el fallecimiento en 1845 de su primer propietario, Juan María Pérez, comerciante y constituyente de 1830 que murió viejo y ciego alojado en el molino.

Molino de Pérez

El Molino de Pérez, un molino con vista al mar

Por Elena Bernadet

Su primera construcción se realizó en 1780, solo un piso de piedra sobre cal y arena que forma la planta baja, este fue cuarto de molienda y depósito. Se ubicó en el paraje más alejado de la ciudad, con un arroyo que se ondula, la flora criolla que habita orgullosa, una barranca y la vista hacia el Río de la Plata.

Tras la muerte de Pérez se hizo cargo José Accosano, hasta que en 1895 se produjeron grandes lluvias que dañaron el molino, la fuerza del agua produjo el desborde de la laguna del Parque Rivera, que al formar un canal invadió y destruyó la rueda de madera.

Pero la belleza del lugar se mantuvo y se convirtió en una zona de recreo, frecuentada por Domingo Arena, José Batlle y Ordóñez, Juan Campistegui, Julio Guani, Juan Pedro Castro y Pedro Figari.

También sirvió de alojamiento de la Biblioteca Municipal, como lugar de exposiciones de la Asociación de Pintores y Escultores del Uruguay y un restaurant en la planta baja. Más tarde la Cámara Nacional de la Alimentación creó el Museo Vivo de la Alimentación y se propuso que la rueda del viejo molino vuelva a girar.

El arroyo seguirá corriendo, el Parque Baroffio seguirá ofreciendo su verde sereno, la rambla y el Río de la Plata ancho como mar, como desde hace siglos, seguirán ofreciendo su atractivo paisaje a Montevideo, seguirá su encanto.

Cambio de manos

El molino fue construido en tierras que pertenecieron a Sebastián Carrasco, surgidas del reparto de tierras de la Navidad de 1730, realizado por Pedro de Millán.

Estos latifundios posteriormente pasaron a manos de Francisco de Alzáybar, poderoso comerciante y dueño de navíos de registro, también participó en la población del recién fundado San Felipe y Santiago de Montevideo en 1724, introduciendo inmigrantes canarios.

Más tarde Francisco Piria, rematador, hombre promotor del desarrollo urbano, gran emprendedor, a quien le debemos por lo menos 60 de los actuales barrios que tenemos, fundó ¨Lavaderos del Este” primer nombre que tuvo la zona de Malvín, especialmente creado para las lavanderas que habían sido desplazadas de Pocitos.

Finalmente, en 1836 la propiedad fue adquirida por Juan María Pérez, para convertirlo en molino hidráulico  a la usanza de los Jesuitas que antes habían tenido un molino en ese mismo lugar.

Malvín, propiedad de Balbín

Las tierras de Malvín fueron propiedad de Juan Balbín González Vallejo de cuyo nombre  surgió por deformación el nombre de Malvín y la construcción del Molino de Pérez, fue una obra realizada en dos etapas en un paraje rural, muy alejado de la ciudad.

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